lunes, 28 de mayo de 2012

Al loro...


Sabes, creo que tienes una imagen equivocada de mi, y lo menos que puedo hacer es explicarte exactamente como funciono. Por ejemplo, mañana me levantaré pronto y me daré un paseíto hasta tu banco. Luego entraré a verte y..., 
si no tienes preparado mi dinero,
 delante de tus propios empleados 
te abriré tu puta cabeza
Y cuando cumpla mi condena y salga de la cárcel, con suerte, tú estarás saliendo del coma. ¿Y qué haré yo?, te volveré a romper tu puta cabeza. Porque yo soy idiota, y a mí lo de la cárcel me la suda.
 
A eso me dedico, así funciono yo. Y yo sé como funcionas tu, jodes la pasta a la gente y ni te inmutas.
Fragmento de Casino
(Martin Scorsese)

viernes, 25 de mayo de 2012

Naturaleza humana


Debo confesarlo sinceramente. La vista de cualquier animal me regocija al junto y me ensancha el corazón, sobre todo la de los perros, y luego la de todos los animales en libertad, aves, insectos, etc.

Por el contrario, la vista de los hombres excita casi siempre en mi una aversión muy señalada, porque con cortas excepciones, me ofrecen el espectáculo de las 
deformidades 
más horrorosas y variadas:
fealdad física, expresión moral de bajas pasiones y de ambición despreciable, síntomas de locura y perversidades de todas clases y tamaños; en fin, una corrupción sórdida, fruto y resultado de hábitos degradantes. Por eso me aparto de ellos y huyo a refugiarme en la naturaleza, feliz al encontrar allí a los brutos.

Fragmento de El arte de insultar
(Arthur Schopenhauer)

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Remordimiento?


El remordimiento, y en ello coinciden todos los moralistas, es un sentimiento sumamente indeseable. Si has obrado mal, arrepiéntete, enmienda tus yerros en lo posible y esfuérzate por comportarte mejor la próxima vez. Pero en ningún caso debes llevar a cabo una morosa meditación sobre tus faltas. Revolcarse en el fango no es la mejor manera de limpiarse.

Fragmento de Un mundo feliz
(Aldous Huxley)

viernes, 18 de mayo de 2012

Destino Final

En Bagdad había un mercader que mandó a su sirviente al mercado a comprar provisiones, y al poco rato el sirviente regresó, blanco y tembloroso y dijo: 'Amo, cuando estaba en la plaza del mercado una mujer de la multitud me empujó, y cuando me di la vuelta vi que era la Muerte la que me empujaba. Me miró e hizo un gesto amenazador. Ahora présteme su caballo y escaparé de esta ciudad para evitar mi destino. Iré a Samarra y allí la Muerte no podrá encontrarme'.
El mercader le prestó el caballo y el sirviente lo montó, hundió las espuelas en sus flancos y partió todo lo velozmente que el caballo era capaz de galopar. Luego el mercader fue a la plaza del mercado y me vio de pie en medio de la multitud, y se me acercó y me dijo: '¿Por qué le hiciste un gesto amenazador a mi criado cuando lo viste esta mañana?'. 'Ese no fue un gesto amenazador', le dije. 'Fue sólo un respingo de sorpresa. Estaba asombrado de verlo en Bagdad, puesto que yo tenía una cita con él esta noche en Samarra'.

Habla la Muerte
de W. Somerset Maugham

miércoles, 25 de abril de 2012

Hiperosmia


El lenguaje corriente resultó pronto escaso para designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos olfativos. Pronto, no olió solamente a madera, sino a clases de madera: arce, roble, pino, olmo, peral, a madera vieja, joven, podrida, mohosa, musgosa e incluso a troncos y astillas individuales y a distintas clases de serrín y los distinguía entre sí como objetos claramente diferenciados, como ninguna otra persona habría podido distinguirlos con los ojos. Y lo mismo le ocurría con otras cosas.
 Sabía que aquella bebida blanca que madame Gaillard daba todas las mañanas a sus pupilos se llamaba sólo leche, aunque para Grenouille cada mañana olía y sabía de manera distinta, según lo caliente que estaba, la vaca de que procedía, el alimento de esta vaca, la cantidad de nata que contenía, etcétera… Que el humo, aquella mezcla de efluvios que constaba de cien aroma diferentes y cuyo tornasol se transformaba no ya cada minuto, sino cada segundo, formando una nueva unidad, como el humo del fuego, sólo tenía un nombre, ‘humo’… Que la tierra, el paisaje, el aire, que a cada paso y a cada aliento eran invadidos por un olor distinto y animados, en consecuencia, por otra identidad, sólo se designaban con aquellas tres simples palabras… Todas estas grotescas desproporciones entre la riqueza del mundo percibido por el olfato y la pobreza del lenguaje hacían dudas al joven Grenouille del sentido de la lengua y sólo se adaptaba a su uso cuando el contacto con otras personas lo hacía imprescindible.

Fragmento de El Perfume
(Patrick Süskind)

viernes, 20 de abril de 2012

Escocia

Es una mierda ser escocés, somos lo más bajo de entre lo más bajo, la escoria de la puta Tierra, la basura más servil, miserable y más patética jamás salida del culo de la civilización. Algunos odian a los ingleses... ¡yo no! Sólo son soplapollas: estamos colonizados por unos soplapollas, ni siquiera encontramos una cultura decente que nos colonice. Estamos gobernados por unos gilipollas, esto es una grandísima mierda Tommy, y todo el aire puro del mundo no cambiará las putas cosas.
Fragmento de Trainspotting
(Danny Boyle)

martes, 17 de abril de 2012

Cosas del azar



Aquél que dijo
más vale tener suerte que talento” 
conocía la esencia de la vida.


 La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de 
la vida depende de la suerte, 
asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control.

Fragmento de Match Point
(Woody Allen)