Desde hace años, Alemania va cuesta abajo. Somos los perdedores de la
globalización. La política nos quiere hacer creer que el camino para
salir de la crisis es siempre rendir más. Pero los políticos son sólo
marionetas de la economía. La cuota de desempleo está bajando; somos el
número uno en exportaciones.
Pero la realidad es que los pobres son cada
vez más pobres, y los ricos más ricos.
La única gran amenaza es el
terror, un terror que nosotros mismos hemos creado mediante la
injusticia que permitimos en el mundo, y mientras que nosotros, poco a
poco pero sin descanso, destruimos el planeta, unos cuantos
supermillonarios se sientan por ahí y se frotan las manos, se construyen
naves especiales y observan todo lo que pasa incluso desde arriba.
Fragmento de La Ola
(Dennis Gansel)